El Quebrantahuesos de Blas Ruiz Grau

 Alguna vez te has planteado "cuáles son los orígenes de las leyendas más terroríficas? ¿Cómo nacen nuestros mayores miedos? Y, sobre todo, ¿Qué pasaría si se hicieran realidad?"...Pues este no es tu libro.

La repulsión extrema y trabajo que ha generado esta lectura en mi vida es casi imposible describirla con palabras. Aquí estoy, aproximadamente 6 meses  después de acabarlo, intentando terminar de escribir esta review. De hecho podéis ver en la imagen que esto lo empecé a escribir en Junio.

El Quebrantahuesos no fue una lectura fácil; mi única motivación para terminar esta novela ya pasadas las primeras 100 páginas, fue que era una lectura conjunta y acordamos terminarlo. Intentamos mantener una actitud positiva durante gran parte del libro, pero nos costó lo suyo. En nuestros ojos iba muriendo lentamente la esperanza; cada vez se repetía más la frase "buah, muy bueno tiene que ponerse esto para compensarlo...". Y lo último que muere es la esperanza.
No lloréis, en mi caso murió rápido e indoloramente en el primer momento en el que Grau decidió describir a su asesino como un sospechoso de Detective Conan.
 
No. Cadena perpetua.


Estoy dispuesta a acordar un punto común y a navajazos: Es imperdonable.

No lo voy a negar, tenía bastantes expectativas con esta lectura; y con eso quiero decir que al menos esperaba no odiarla porque parecía ser una novela que iba a tener un ambiente y desarrollo de mi gusto. Tengo cierto problema con los thrillers y es que me generan un cierto respeto: A mi parecer resultan muy engañosos con sus sinopsis; o al menos esa es mi experiencia. Pueden parecer tener todo el potencial del mundo y luego ni siquiera llegar a atisbar este. 

Suelen ser unas lecturas que para mi o están bien (entendiendo desde "no estuvo mal, oye" a "lo mejor que leído en mi vida") o lo PEOR. Sí, en negrita y mayúscula, a ese nivel de decepción consiguen llevarme. ¿Por qué hice una excepción y quise mojarme con este? Primero por la preferencia en cuanto a género de la otra persona (recordemos que estaba leyendo esto con alguien) y, segundo, porque la historia parecía tener una base que conforme a mis gustos no podía fallar. Me apasionan las historias de misterio que juegan con lo paranormal, las leyendas y profecías; el desasosiego que genera el que una tragedia vuelva a suceder después de años cuando nadie ya lo espera; el ambiente claustrofóbico de un pequeño pueblo cerrado en sus leyendas y creencias...¿Tienes todo eso? A mi ya me tienes enganchada. De cabeza que voy. 

¿Por qué entonces no fue una lectura de 5 estrellas? Os lo intentaré explicar por partes.

Wikipedia: Quebrantahuesos

"Aquí se habla y no se habla de estos hechos, así que de algún modo todos sabemos algo de él. A mí me fascina cualquier cosa que tenga que ver con él, tanto lo mítico como lo real, y he estado recopilando información."
No tenía, ni tengo a día de hoy, ni idea de que es un Quebrantahuesos más allá de un ave. 
Si hay un mito que se da por hecho que debo conocer, informo desde el norte que yo por aquí no he oído nada. Como lector es muy desesperante estar continuamente preguntándote de que ser mitológico se supone que están hablando y que nadie en ninguna parte del libro te haga el más mínimo resumen. 

Es verdad que hay ciertos casos en los que una "presentación" no sería necesaria porque el ser es de carácter universal y ampliamente conocido. Pero no es el caso, y una breve explicación no hace daño a nadie. Es más, bien tratada aporta al ambiente de la novela. (En este caso el ambiente era algo tirando a parking de cemento vacío en un día de calor con el sol dando de lleno: Insulso y un daño a la vista.)

Esta figura es nombrada, de manera directa, un total de 25 veces en las 400 páginas de esta novela. En ninguna de esas veces hubo el detalle de añadir ni el más ínfimo parrafito diciendo "oye, que aparte de pájaro en peligro de extinción...pues se creía esto". Se supone que este ser y la influencia de su mito es uno de los pilares en los que se fundamenta la trama y está desaparecido en combate.

¿Mito o realidad?

"(...) El quebrantahuesos existe. Te juro que pensaba como tú, que era una figura para asutar a los niños o, en este caso, a las mujeres. Para que no salieran solas. Para que siempre llevaran de la mano a una figura protectora, en este caso un hombre. Pero no es así, hijo, te juro que no es así."
Siguiendo con nuestra ave rapaz favorita de la temporada, llegamos al siguiente punto que quiero resaltar: El jugar con lo que es real y no en una novela basada en una supuesta fuerza paranormal. Básico a estas alturas en la historia de la ficción, base completa de Scooby Doo y típico tropo de capítulo de Halloween en series policiacas. 
En este libro debe estar junto al quebrantahuesos en cuestión, porque no la veo. 

Para hacer uso de esta premisa es necesario plantear el misterio, aquello que sobrepasa lo humano y se funde con la leyenda. La novela ha de marcar un precedente que ponga en tela de juicio el como se ve un mundo hasta ahora entendido como racional. En las primeras hojas del libro parecemos encontrarnos con este preámbulo: Está marcado con la llamada de la madre de Nicolás, su insistencia en que ha vuelto y el culpar a un mito de algo tan terriblemente humano como un asesinato. Hasta ahí, por lo tanto, perfecto. El problema empieza cuando este aura de misterio se pierde entre las palabras de un insistente Nicolás de que "nada de eso puede ser cierto", SOLO un humano es quien está detrás de todo aquello. 


Y aunque es cierto que esa es la opinión de un personaje concreto, la narración se inclina siempre a favor de las creencias del investigador y no permite la duda en el ambiente; no engrandece la incógnita presentada. Es una pena, porque a pesar de ser un cliché fácil de predecir (todos sabemos que al final hay una mano humana), no deja de ser un recurso que permite el enriquecimiento del escenario en el que juega la trama y que abre puertas a conflictos internos interesantes dentro de los personajes.


Lámparas sexis y cuestiones de género

Continuemos ahora con otro problema grande que le veo a la novela, y que habría pasado por alto de no ser por ciertas decisiones que el autor tomó conforme a la trama: La representación femenina de este libro es más bien pobre, por no decir risible. Aun así, con no encontrarme de frente con algo aberrante como que sus pechos bailasen una jota mientras ella hablaba con un bamboleante bamboleo, yo estaba dispuesta a todo. No toda novela puede ser perfecta y si al final un autor no es el mejor escribiendo personajes femeninos, pues es lo que hay. Muchas grandes novelas perderían su importancia si las juzgásemos solo por sus flaquezas.

En el caso de El Quebrantahuesos no nos encontramos con una representación general que nos haga echarnos las manos a la cabeza (aunque todo se andará), pero no puede obviarse que es un punto bastante flojo. Sobre todo teniendo en cuenta que uno de los personajes más presentes en la investigación es una mujer: El personaje de Irene (Inés según mi cerebro aun a estas alturas). 

Y es que, siendo ella un personaje tan relevante en la historia quiero plantearos una cuestión ¿Pasa Irene el "Sexy Lamp Test (With a Post-It stuck on)"? No.

Nuestra querida amiga, así como básicamente cualquier otra fémina presente en la novela, suspende de calle esta prueba.
Y entonces alguien podría decirme: "Pero, Ángela, no puedes sustituir a Irene por una lámpara porque haces cosas...grita, está en peligro...¡Ella pone el punto de mira en un sospechoso crucial para el desarrollo del libro!"
A lo que os diré; la lámpara-Irene tiene un post-it hermoso que le facilita amablemente a todo el mundo un caminito de baldosas amarillas por el que ir. Un añadido a la propuesta original de la sexy lamp, puesto que a veces estos personajes se usan como medios para soltar información de utilidad que los personajes masculinos necesitan, pero no ganan mayor relevancia o independencia narrativamente.


Irene es un fraude de personaje femenino bien desarrollado: Se nos presenta como una mujer con carácter, segura de si misma y con la cabeza bien amueblada. Una guardia civil seria y profesional, que no se va a dejar pisotear por los aires de grandeza de investigadores renombrados ocurriendo semejante tragedia en su propio pueblo. Además, es un personaje torturado por su trágico pasado y con una historia familiar que hasta el día de hoy le sigue afectando. 
Es decir, tenemos las piezas para crear a un buen personaje, pero aun así el resultado que tenemos es un desastre cuyo nombre siempre olvido. Así de relevante resulta en la historia...

El carácter de Irene, así como sus resentimientos con Nicolás solo entorpecen la trama. Hoja tras hoja discuten lo mismo, sin freno, a grito de "YO VOY A SER PROFESIONAL A PESAR DE TODO", y ya si tal, de vez en cuando, investigan un poquito. Lo justo y necesario, no vaya a ser que los lectores, que han venido aquí por un thriller, saquen algo del misterio a desarrollar. 

El motivo que había para alargar estos repetitivos conflictos, era ir dejando caer miguitas del peor plot twist que podía haberse elegido. Y  es que lo ves venir, con la melodía de Tiburón de fondo, y solo puedes esperar que te estés equivocando; que sea solo una pista falsa y no se haya escogido una vez más semejante giro en una novela negra.

Explicada la dinámica anterior (que creo que ayuda a una visión más general) tratemos la mayor cagada, y que me hace querer hablar de todo este embrollo. Esto supone que nos metamos en un terreno un tanto pantanoso, además de terreno spoiler... Avisados estáis.

Lo que hay detrás de este odio irrefrenable de este personaje es una tragedia derivada de un accidente de coche y, como es mujer, una agresión sexual que llevó a un embarazo no deseado y aborto.

"It's an old truth of fiction: if you want to make a female character suffer, rape her. If you want to make a male character suffer, rape a female character he cares about. "
(The «Rape For Empowerment» Trope — Rhiannon Thomas, 2020)

Que violen a un personaje en la ficción narrativamente factible. No hay ninguna ley que lo prohíba y hay ciertos géneros que al tocar más temas violentos tienen una propensión a que este elemento aparezca. Tiene lógica y es aceptable... hasta cierto punto. Como autor debes preguntarte: ¿Por qué han violado a tu personaje femenino? Y en este caso en concreto la cuestión es: ¿Por qué han violado a Irene y eso la marca como personaje? 


Fácilmente se puede argumentar que no todo elemento representado en tu narración tiene que estar justificado en un documento con notas a pie de página, es cierto. Pero el giro de guion que Ruiz Grau estaba preparando se sabía que venía, porque olía de tanto que tufaba.
Irene es solo otra chica más agredida para justificar su porte; para alentar al personaje masculino, que contraerá la cara de dolor al darse cuenta de aquello a lo que ha estado tan ciego durante todo este tiempo.

Las palabras de Paula Jiménez en su artículo de opinión ¿Cuántas violaciones a mujeres se necesitan para contar una historia? creo que trasmiten la realidad de lo que yo no puedo expresar más que con frustración bastante bien: 

"La violación como trauma fundacional a la hora de construir un personaje femenino es tan habitual que da lugar a un subgénero en sí mismo dentro del thriller y es un tropo que nos educa en los peligros que conlleva intentar ser libres y autónomas. (...)Es difícil pensar en protagonistas femeninas perseguidas por un trauma del pasado, en el que esa herida no esté relacionada con algún tipo de violencia sexual. Lo curioso viene cuando pensamos en un personaje masculino en los mismos términos. Si nos encontramos ante un detective atormentado que debe sobreponerse a un trauma del pasado, lo más probable es que sea porque alguien violó a su mujer. 

(...) no faltarán los "aguafiestas" objetando que en el mundo real son las mujeres quienes sufren agresiones sexuales sistémicas y que estos relatos en la ficción no son más que un reflejo de la realidad. Perderían, por tanto, el sentido si se hicieran a la inversa. Por desgracia para todas, las estadísticas sobre violencia de género les dan la razón. Pero, sin duda, las reivindicaciones más fascinantes vienen de personas que defienden estas ficciones violentas como una forma de visibilización, denuncia y toma de conciencia para las mujeres y el conjunto de la sociedad. ¿Resulta que los clásicos relatos explotation de toda la vida son ahora valientes alegatos reivindicativos, porque hablan de mujeres empoderadas?" 

Jiménez (2021) 

 Lo aberrante de todo este asunto gana fuerza al ser la motivación de Irene para odiar con tanta fuerza a Nicolás: Él no estuvo implicado en la agresión; apenas se le puede echar una culpa indirecta en este caso. Pero aun así Ruiz Grau utiliza este trauma a conveniencia y de mala manera para explicar una aversión magnificada y sin sentido.
A ojos de Irene, Nicolás es la fuente de todos sus problemas al haberse marchado del pueblo sin decir nada; a pesar de que no esté relacionado, más allá de proporcionar un momento duro que la hizo más vulnerable a un depredador sexual.

Investigador premium

" Ya tenemos bastante con lo que tenemos, no podemos ser los héroes de España entera"

Aligerando un poco el tema vamos a hablar de algo que me resultaba ridículo y gracioso a lo largo de todo el libro: Nuestro protagonista.

Ser el centro de una historia no es fácil, hay que decirlo. Estar en el punto de mira trae cosas negativas y no es raro que los personajes protagonistas a veces terminen por ser los más odiados o ridiculizados.  Pero lo que pasa con Nicolás es que no aporta demasiado. Es un personaje soso y sin personalidad. 

Así es que sobre él puedo decir poco: Que tiene un pasado, no le gusta que maten peña, tiene un amigo del alma e investiga. ¿Qué hace con su tiempo libre? Ni idea, supongo que hablar de su trabajo. Soy incapaz de imaginármelo fuera de sus tres frases recurrentes.

Y con esto intento dar a entender algo, aunque no lo parezca. Algo muy sencillo: Nicolás tiene tan poco desarrollo que se absorbe a si mismo prácticamente, y a nivel acción no hace nada.

Aun así a lo largo de la historia, por activa y por pasiva, nos van a recordar que esto en el fondo va de Valdés: el mejor investigador de España. El es un crack, un máquina. Si no fuera por él no giraría el mundo; y trae a todas las pibitas de calle, obvio.

"Así que te pido que no bajes la guardia, que sigas siendo el mejor investigador de este país, porque no creas que no sé que lo eres."

Poco importa que tú estés detectando todo lo contrario, porque el autor ya está para contártelo y tu tienes que tragártelo todo como un dulce y buen lectorcillo. Tu opinión o el desarrollo de la novela aquí están de más.

Es, posiblemente, el investigador que menos he visto investigar en mucho tiempo y solo por eso creo que deberían subirle el sueldo y darle una medallita en la próxima novela.

Asesino invisible

"Tras un nuevo vistazo al reloj llegó la persona que esperaba.  

Por fin.

Nada más acercarse a él los dos hicieron amago de darse la mano, pero ninguno dio el paso definitivo.

—¿Qué coño ha pasado? —preguntó seco Pedraza.

La otra persona no contestó. No sabía qué decir."

Lo último de lo que me voy a quejar, mientras alzo en puño en el aire como una pesada, es lo que para mi marcó el principio del fin: El evitar como si tuviese la peste al culpable dentro de la narración. 

Estoy a un mal día de considerar esto directamente un insulto a mi inteligencia y la del resto de lectores, porque no me parece ni medio normal habiendo mil maneras de escribir esta escena y similares, que te dediques a ignorar por completo a un personaje para no dar ni una sola (posible) pista al lector. Va siendo hora a estas alturas de que a los escritores de misterio se les meta un dato sencillo en la cabeza: Es mejor escribir algo bien y que el lector desvele la trama debido a que lo que estás escribiendo está bien, que escribir mal a propósito para ocultarle la verdad al lector.

Si tu revelación final no tiene ninguna base, tampoco tiene ningún interés.

Lo que importa, llamadme loca, es que con suerte disfrute la historia, no que me descoloque la mandíbula con un increíble e inesperadísimo giro de guion. Y es que para marcarse una increíble revelación final hay que tener una trama. Lo sé, es una locura lo que estoy diciendo, ¿verdad?

Lo peor es que parte de estos problemas podrían haberse resuelto de una manera sencilla habiendo escogido otro modo de narrar las escenas.

Poniendo de ejemplo la que se citó anteriormente: No habría resultado tan extraño hacer referencia al otro interlocutor de manera difusa si, por ejemplo, tuvieran esta conversación por teléfono o estuvieran de espaldas. Esto es debido a que, a pesar de ser un narrador en tercera persona, estamos tomando la perspectiva de Pedraza. 

 Posteriormente reviviremos esta experiencia en una escena en la que Irene (parte del elenco principal de la historia y que no tiene ninguna clase de complot con ningún sospechoso) se cruza de bruces con el criminal y a pesar de todo es incapaz de recordar ni el más mínimo dato sobre el. Perfectamente el culpable podría ser Cthulhu, porque...ay, de la impresión no vio nada.

"De él solo pudo ver, o creyó ver, que vestía todo de negro. Incluso le pareció que llevaba algo que le cubría toda la cabeza, estilo pasamontañas. Sin embargo, le fue imposible discernir si era alto, si era flaco, si bajo o rechoncho. De él solo pudo ver eso."

Poca diferencia hay entre lo publicado y una versión con toda la información posteriormente censurada. 


"Tras un nuevo vistazo al reloj llegó         

Por fin. 

Nada más acercarse a él los dos hicieron amago de darse la mano, pero ninguno dio el paso definitivo. —¿Qué coño ha pasado? —preguntó seco Pedraza.

            no contestó. No sabía qué decir."


Para ponernos en situación: Grau antes de poder desvelarnos el más mínimo detalle sobre el asesino prefiere hacer el movimiento más estúpido que podía sacarse de la manga, y este es que Irene vea a una supuesta pareja abrazándose a lo lejos, como la mujer cae y el hombre huye...pero no quedarse con el más mínimo dato del sospechoso. 

Es chirriante la censura que Ruiz Grau hace en beneficio a su narrativa de manera descarada. Es una falta de esfuerzo por encontrar soluciones a la hora de narrar y como lectora me enerva, porque transmite que el autor no se toma en serio  su público. 

En conclusión...

El   Quebrantahuesos no es un buen libro, porque no está bien trabajado. 

Grau recorre a lo fácil y parece no tomarse en serio a sus lectores usando recursos de dudosa utilidad, comprometiendo la atmosfera y la calidad de su escritura. Y es que, en resumidas cuentas, parece más un simulacro de thriller que otra cosa. 

Y, sabiendo que esta no es la primera obra de este escritor ¿es esta la calidad que me vas a ofrecer como lectora? Todos podríamos habernos beneficiado de unas cuantas vueltas más a ese borrador original; una mayor apuesta por parte del autor en cuanto sus habilidades. Mejor es una novela que intenta algo y fracasa, que una que no se esfuerza por alcanzar ni la mitad de su potencial.

Solo digo que si Nicolás Valdés es el mejor investigador de España...entonces, amigos, estamos en problemas.



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